Conocí a Kenneth en la década del 80. Él tenía un carisma especial para hacer amigos. Simpático, agradable, divertido, respetuoso, sensible y sobre todo siempre sonriente que cual rayo de sol iluminaba su rostro contagiando su alegría a todos. Paraguay y su gente que te querían mucho te van a extrañar querido Kenneth. Te guardo en mi corazón dando gracias a Dios por haberte conocido. Paz y amor en tu descanso! PD: La foto que envío aquí, me la había hecho llegar Kenneth cuando volvía para su país a terminar sus estudios. La imagen es de la Polaroid de Kenneth fotografiada en Concepción, Paraguay. Mis sentimientos están con su familia y amigos!Un gran abrazo La imagen es de la Polaroid de Kenneth fotografiada en Concepción, Paraguay.